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Como la palabra lo
sugiere, son almas de personas desencarnadas.
Muchas
de ellas no cuentan con el grado de luz necesario y entonces
deben someterse a trabajos o encomiendas hechas por los Exús
para poder evolucionar espiritualmente.
Dado
el grado de evolución de cada una, pueden recibir "un
bautismo en la Umbanda" y pasar a formar parte del pueblo
de Exú.
Esto
debe realizarse por un Pae o Mae calificado. Se procede, bajo
un ritual, a dar bautismo al alma el pasará a formar
parte del "povo".
Muchas
Almas se rehúsan a recibir ordenes de los Exús y vagan por
el astral en busca de personas débiles para desarrollar su
maldad atormentando a las personas. A veces lo hacen en forma
sutil y el hecho pasa desapercibido, otras, en cambio,
atormentan en todos los estilos y formas imaginables.
Las
más sutiles son aquellas que producen por ejemplo:
Discordias, sin motivo aparente, entre las personas: desgano
continuo; dolencias que no tienen explicación para la
ciencia, etc.
En
cambio, las más dañinas, puedan llegar incluso hasta a matar
a una persona. Pueden llevarla al suicidio o hacerla cometer
las más terribles atrocidades.
Las
Almas se manifiestan cómo sensaciones de frió inexplicables
en algunas partes de la casa, intensos dolores de cabeza en
todos los integrantes de la casa, a veces en el movimiento de
cosas; la ruptura desmedida de artefactos eléctricos e
incluso, la invasión de insectos.
Estos
síntomas deben ser tomados con gran importancia ya que
denotan posesión de la casa o persona, y debe revertirse.
Esto se logra a través de limpiezas y ofrendas hacia esas
Almas para que dejen de atormentar a las personas.
Después
se pasa a retirar el alma en pena con un ritual de la Mae Oía
la cual es madre de todas las almas del universo.
Nunca
debe echarse a las Almas en forma brusca ya que podría
enojarse de tal manera que no se imaginan. Las almas son como
las personas saben hasta donde pueden llegar y hasta donde no
pero hay trabajos específicos que ponen fin a esa
situaciones.
Deben
ser realizados por el bien de todos por personas capaces y no
por cualquier entrometido o animista.
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